11 diciembre, 2007
Effio Strikes Again: Concurso de Cuento Juan Rulfo, 2007
08 diciembre, 2007
Vistos & Ocurridos En La Ciudad Del Buen Ayre
Una de las partes más bonitas de Buenos Aires, con toda seguridad: calle Florida, en donde flamea la bandera del Consulado General del Perú..
Te vi tu teta: poyo en forma de pucheca (o chichi) al inicio de Florida..
Graffito en Av. de Mayo: ¡tampoco es como para exagerar...! (¡tan rico que es!).
Totalmente de acuerdo. Otro graffito en la zona de Alto Palermo: "Marihuana a morir / Disfrutenlá"..
Tomada en el restaurant parrilla "1816", en almuerzo de domingo. Mario Gonzáles pidiéndole el favor a Mario Pergolini, ídolo local y conductor de "CQC", emblema del humor negro televisivo. Buena gente el pata: al menos no se molestó..
Club en el Bosque de Palermo. Los deportes irracionales (jaxes, parapentismo, trompo y kanga) tienen sus sedes en otros Clubes, seguramente más exclusivos..
Librería de viejo en la Av. de Mayo, cerca al Bar Tortoni: mil quinientos pesos (poco menos que US$500) por este ejemplar dedicado de "Canto A Buenos Aires" de Miguel Mujica Láinez, autor de la colosal "Bomarzo"..
Sucede en todos lados: este señor no quiso atender la cola preferente y sencillamente, le llegó al Shopping Soleil....
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La proverbial Avenida Rivadavia. Me acordé por el blues de Manal, a continuación. Y la mañana incoherente me sonrió-o-o...
("Avenida Rivadavia", Horacio Fontova, 1995)
Veinte Años No Es Nada (O Sea, No Somos 'Nadies')
Por Dios & Por La Plata: Vistos & Ocurridos En La Capital De La Provincia De Buenos Aires
Lectura de un peruano recién llegado: ¿tres negaciones en una misma frase...? Lectura de un platense: Jorge Julio López, durante una democracia de supuestas manos limpias, desapareció hace más de un año tras declarar en el juicio contra Miguel Etchecolatz, ex policía argentino sentenciado aprisión perpetua -gracias al testimonio de López- al habérsele encontrado responsabilidad en la 'Noche de los Lápices', el secuestro y desaparición de diez estudiantes secundarios en La Plata, en 1976. Por supuesto, 'Nunca Más' es el informe de la Comisión Sabato, evacuado en 1984.
Vivi Lucía detrás de Mauricio y Sole, hacia la tienda de ropa de la marca 47 Street, en donde me desgraciaría más de una tarjeta. Como se ve, también En La Plata hay cambistas.
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La enorme e imponente Catedral de La Plata, Ciudad De Las Diagonales, en la que es divertidísimo perderse (for instance, calle 122, entre 68 y 69... así, ¡qué fácil, pues!)
04 diciembre, 2007
Welcome To This Three Men Show
Son las 8:25. En el escenario un compadre bastante blancón rasguea una guitarra con una banda que no se ve. Las tribunas laterales y el campo están llenándose, las populares de arriba están colmadas ya. Le pregunto al pata de al lado '¿Ése es Beck?', 'Sí -me dice- fijate a la hora que empezó, ¡no entiendo nada!'. Me acomodo para empezar a disfrutar del segundo telonero (el primero, 'Cuentos Borgeanos', banda local) y la canción que justo acaba. 'Thank you very much, Buenos Aires', dice Beck, dejándome atónito y con la pena de ni siquiera haber podido oír su genial 'Loser'. 'Chesssss... hubiera sido bacán llegar más temprano', le digo a Guido, quien frunce la boca y hace tres veces con la mano así (así como hacen los argentinos, pues). Ni modo, ajo y agua, me había dicho un taxista el día previo: a joderse y a aguantarse. El escenario es impresionante: parlantazos en el frente y a los lados, cámara colgante sobre el stand up VIP, pantallas de alta definición a derecha e izquierda, vendedores de panchos y cocacolas, una decena de peruanos treintañeros y desconocidos precisamente en la fila detrás de nosotros. Las populares empiezan con las olas y los musicales olé-olé-olé-Poliss-Poliss, música incidental de fondo con Propellerheads y Shirley Bassey -'History Repeating', como quien dice-, y Papita mirando de un lado al otro, como convenciéndose.
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24 noviembre, 2007
En La Red De La Mar: Outstanding!
"Doña Isolina Vargas Reyes inició su negocio en 1981. Con cuatro hijos a cuestas y una buena sazón como principal activo, doña Isolina pasó un día por la calle La Mar y vio que se traspasaba una cebichería. Sin mucho que perder y más ganas que experiencia, decidió invertir su pequeño capital y habilitó una pequeña barra donde servía platos criollos (...) Pronto se hizo conocida por sus tallarines verdes con apanado y por su seco con frijoles. Hoy, veintincinco años después, su sazón se mantiene en manos de Miguelina, Juanita y Zarella, sus fieles cocineras (...) La Red mudó la pequeña barra de antaño para convertirse en un restaurant acogedor, manejado por José del Castillo, hijo de doña Isolina y chef de profesión, quien ha incrementado notablemente la variedad de la carta."

20 noviembre, 2007
Prior To Blow, Make A Wish: ¡Feliz Aniversario, Baliente Metrónomo!

18 noviembre, 2007
Txilca, En Dimanche (Cartel: "Se Vende Aceitunas")
La insoportable levedad del ser: Santiago en plena levitación.
Los Molinos de Chilca, acabando el día (Foto: Santiago)
Competencia de Columpios, Jimena y Vivi Lucía.
17 noviembre, 2007
Carta Abierta

Mi muy querido Don Rey Usté:
Que no sabe la encojona’a que me he mandado al escucharlo al Chávez gorila ése dirigirse a Ud. y al zapatero que llevó Ud. de escolta con esos términos tan tropicales que usan allá en las Indias. Sepa Ud. Don Rey que cuando lo vi levanta’ la mano p’hacerlo callar yo pensé “¡Chávez menudo cabrón, eso sacas por meterte con nuestro Rey!” y a Ud. se le vio muy puesto con su mano así, como cuando su tatarabisabuelo mandaba callar al mío en el demesne de Obradoiro, según me contó papá. Siga Ud. así, que pa’ eso lo hemos escogido democráticamente en las urnas y no tenga Ud. apellido conocido, que digamos.
Quiero decirle que acá en casa ya todos estamos practicando su “¡Por qué no te callas!” en ritmo de muñeira, pa’ la siguiente ve’ que Ud. venga pa’ A Coruña. El Manolito –que este mé’ ya cumple sus doce año'- hasta se va’prendé una poesía pa’ dedicá’sela a Ud. y a la Reina Sofía, y lo que e' la Carmiña, mi mujé’, dice que se va’smerá con una olla de lancón con grelos, queimada y palometas fritas en adobo que van’estar (¡mire que no e’ vanidá’!) así como pa’ chuparse los dedos (lo que es un decí’ porque ya sé que los Reyes de España ni se chupan los dedos ni hacen la caca; el Papa sí, porque es alemán).
Por favor, déle mis saludos a la Reina, al buenote de Felipe que me cae tan guay, al Conde’e Marichalá’ a pesar de que se ha ido y me la ha dejado sola a l’Infanta y también a todos sus nietitos, que están muy majos.
Su sú’dito,
Manolo G.
04 noviembre, 2007
So Long Master, So Long...
La tarde de este domingo, contrariando mi habitualidad miraflorina, después de tres años me he dado una vuelta por el Jockey Plaza. Después de almorzar unos ricos linguini con la family, entramos a la Librería Crisol, emporio del cual tengo siempre cercanas noticias gracias a Juan Carlos y a Augusto (mis recorridos por las librerías carecen de propósito: me he dado cuenta de que no hay modo a estas alturas de mi vida que mis exiguos conocimientos literarios se nutran más allá de lo que impone el mainstream, tanto así que dudé al preguntar por el libro de Bolaño si el nombre era “Los Detectives Salvajes” o “Los Detectilocos”… infiérase, pues, si no es una soberana raza que me mande encima a rajar de una novela). Pero a lo que iba... Entre que sonreía al ver que Vivi Lucía raudamente ponía una copia de “Lecciones De Origami” en la parte más visible del estante de “Narrativa Peruana” (habían colocado varias en los niveles más bajitos, sin que ello tenga que ver -por supuesto- con la extraordinaria calidad de la pluma de Effio, la cual se tarifa en S/.25 el ejemplar) vi amontonados, muchas copias de “Las Obras Infames de Pancho Marambio”, la última novela de Bryce (“¡Debe ser mejor que Effio!” -pensé- “¡Manya!... S/.39 el ejemplar”).
Yo soy hincha intransigente de Alfredo Bryce, pero sólo hasta “La Amigdalitis de Tarzán”, “Guía Triste de París”, de 1998 y 1999, respectivamente, y por ahí, hasta “Doce Cartas a Dos Amigos”. Ni “Entre La Soledad y El Amor”, “Permiso Para Vivir” y peor aún, “El Huerto de Mi Amada” hacen los que dos páginas de las andanzas y desventuras de un Pedro Carrillo, de Octavia de Cádiz o ya, de perdis, de un Manongo Sterne. Supongo que presenciar estos últimos diez años en la vida literaria de Bryce, amenizada con los temas de los plagios y marcada por un generalizado decaimiento personal, ha sido algo así como ver a Hugo Sotil jadeando sus resacas en el segundo tiempo de un ardoroso Espartanos versus Atlético Torino en el Campeonísimo de Talara. Ayer montañas, hoy sólo escombros, ¡qué pena! Pero tan igual que a la policía, a Bryce se le respeta, más aún si aparece en la contratapa con un bow tie de lo más mono. “Entonces… ¿compramos Charly Boy?”, me volví a decir. “Guantanamera un ratón.” -pensé- “A lo mejor más Tarzán, como dijo Jane.”. Fui a la sección “Narrativa Universal – Paperback” (es decir, más o menos como si un lego musical fuera a la sección donde se compran discos bamba de Yo-Yo Ma) porque supuse que “El Tercer Hombre”, “El Beso De La Mujer Araña” y “El Hombre Que Fue Jueves” -en promedio cada uno a S/.18- me demostrarían palmaria y chauvinistamente que Graham Greene, Manuel Puig y Gilbert Chesterton están todavía a largos S/. 7 de la calidad del autor de “Lecciones”, que es bien peruano y huancaíno, para más señas. “¿Y lo de Marambio, Charly Boy?”, dije otra vez, “Ahí está, mira, con su portadita verde, guiñándote el ojo…”. Y fue entonces que hice la de mi amigo Cachito Marimón (aquél que cuando recibía la botella de cerveza en plena rueda pateaba el suelo y con voz afeminada decía “¡Ay, qué cólera!”) y pensé “¡Ya, pe’ qué chucha!... démosle al queridísimo maestro Bryce el beneficio de la duda, porque –como solía decir otrora a distantes corresponsalas- siempre lo prometido es duda”. Chapé mi copia, me dirigí a la caja, pagué (treinta y nueve solzasos, debo repetir) y de allí a la Subaru para emprender la vuelta a casa.
Ahora mismo son las 9:30, algo así como una hora después de haber abandonado la infame obra llamada “Las Obras Infames de Pancho Marambio” (¡qué capo el buen Alfredo!: con la mayor concha del mundo se burla del lector desde el título), con la firme promesa de jamás volver a leer nada más de este horroroso esperpento –aclaro- justo en la página cuarenta (es decir, a razón de casi S/.1 por página). En una mélange digna de los últimos capítulos de “La Tía Julia y El Escribidor”, Bryce se arranca con una serie de situaciones inverosímiles que empiezan con un anacroniquísimo e impensable abogado limeño que se retira y se va a vivir a Barcelona, comprándose un departamento que va a remodelar un tal Marambio –integrante de la patota (sic) de cuarentones, solterones y todo lo que termine en ones, incluyendo, desde luego, huevones- y se arma la casa de mujeres malas una vez que el primero le deja pagado por adelantado el íntegro de la remodelación mientras se va de viaje por meses sin poder evitar el bad kharma de la familia, que es el alcoholismo que empiezan a acarrearle los whiskies dobles como Dios manda, cliché que usó exitosamente en obra previa pero que aquí, francamente, sabe a sebo recocinado, como todas y cada una de las situaciones que plantea la novela, por lo menos hasta donde dejé abandonada a su suerte a toda esa recua de personajes rebuscados, predecibles y tan faltos de humor. “¡Pucha, Charly!” -pensé- “A este paso, las aventuras de Agnes Pinzón en La Jolla –Sic-, San Diego, California podrían ser más que un best seller -o sea, un better seller- si alguna vez te animaras a pasar de la segunda página que tienes escrita…”. Sin pretensión, ni más, ni menos.
Más que por el dinero tan mal destinado, me he lamentado el no disponer–como lector- de alguna herramienta que me permitiera sugerir a mi novelista favorito que su mejor momento ha pasado (dichosos los poetas, digo, a los mejores entre éstos con las justas se les recuerda por dos o tres poesías y punto). Si dije acerca de que “Travesuras De Una Niña Mala” deja mal a un Mario Vargas queriendo contar cosas a lo Bryce (el de antes), seguramente es porque creo también que tampoco me gustaría verlo envejecer escribiendo tan mal como lo hace Alfredo en estos días. Una pena, otra vez. Y aunque dudo que la fama que va a preceder a este adefesio llegue a las habitualmente surtiditas Border’s de Mayagüez, o las librerías posh del Upper East Side o aquellas de Toronto, para que no se pelen tan malamente como yo, debo decirles con la más profunda seriedad que evidenciaría un Melcochita: “¡Naaaaa comprennnn...!”: tal vez suene duro decirlo, pero este libro no vale ni un sol la página...
30 setiembre, 2007
I Saw Them Standing There
En la 3rd Annual Dinner del Rock & Roll Hall of Fame; Waldorf Astoria, New York, NY, 1988. ¡Una joyita...! Sencillamente, see them all outstanding there!
24 setiembre, 2007
"......" (Marcel Marceau, dixit)
Yo no vi a Marcel Marceau cuando actuó en Lima, allá por 1987. Ese día fueron mi hermana Carolina y mi papá, hasta donde me parece recordar. Del genial mimo -básteme decirlo- además de la singular y oximorónica actuación de su sonoro '¡No!' en la 'Silent Movie' de Mel Brooks, sólo recuerdo el comentario que hizo mi padre tras que mi hermana lo codeara por roncar en aquella única función que dio en Lima: '¡Bah!... ¡Alo lo hacía mucho más gracioso!...' Y ya que el buen Marceau ha dejado de mimear (¿mimar?, ¿mimonear?) en este valle de lágrimas desde ayer, me voy a permitir explicar la razón de tan descabellado comentario de mi padre, sin temor a opacar la bien ganada reputación (me refiero a Marceau, por supuesto) de ser el mejor mimo del mundo.Yo era entonces Alo, tenía yo unos nueve años y cursaba el tercero de primaria en el Colegio San José de Chincha, cuando a la Señorita Alicia se le ocurrió presentar en la actuación de la primavera un acto cómico. Una mañana pidió voluntarios e ideas para hacerlo; cuando eso pasó, sólo Gustavo Herrera y yo levantamos la mano. No recuerdo ya los pormenores del casting ni los procesos previos, el modo en que fuimos seleccionados o los ensayos. Lo que recuerdo sin escalas es el soleado día en que me tocó presentar aquello ante toda la asamblea, que era como llamaban las monjas y los místers (muy canadienses y muy rubiecitos todos ellos) a la reunión de todas las secciones en la cancha del fondo. El sol estaba radiante a las once de la mañana, hora en que empezaría la actuación, tendría a las secciones formadas alrededor del escenario rectangular que marcaban los límites de las áreas alrededor de las canastas de la cancha de básket; por cierto, gracias a mi participación en este sainete mudo -sólo por esta vez- había evitado aparecer una vez más con el acordeón colgado de los hombros a interpretar 'Si La Reina De España' u 'Ondas Del Danubio'. Supuse que los actos de las otras secciones iban avanzando a medida que la Señorita Alicia me terminaba de maquillar dentro de nuestro salón. 'Mírate ahora en el espejo', me dijo Alicia cuando me dio la última pincelada sobre la cara. Ahí estaba yo: pantalones y camisa blancas, polvos faciales blancos, bigotes pintados con betún y -coronándome- el enorme y blanco gorro de cocinero. Gustavo, disfrazado más livianamente como el chef de cuisine, se reía a carcajadas de mi aspecto. Casi tapado por dos compañeros de los más altos, caminé hacia el patio de cemento áspero donde haría mi début histriónico de la mano de la Señorita Alicia (sin mayor evidencia, se rumoreó hacia final de ese año que Mario había encontrado a Alicia en circunstancia demasiado cercana a Mr. Robert -alias Mr. Chivato- en el salón de la biblioteca, tras abrir inadvertidamente la puerta y comprobar que ambos balbuceaban explicaciones tan incoherentes como no solicitadas, pero eso ya es otra historia).
Del acto, la mayor parte del cual fue de total y absoluta improvisación, recuerdo poco. Gustavo gesticulaba algunas órdenes a un cocinero desmañado y distraido (o sea, este pechito) que no se percataba que tendría que preparar un menú para veinte personas sin tener nada en las alacenas de su cocina. Una vez que Gustavo se retiraba de escena -cosa que las más de las veces sólo intentaba hacer, puesto que yo le retenía con alguna bufonada gesticular que le enfurecía- quedaba yo solo en el escenario, delante de los chicos (kinder, transición, primero y segundo años) y, peor aún, de la severa mirada de los grandes (cuarto y quinto años, más los invitados y un montón de padres de familia; mis padres creo que esa vez tampoco estuvieron, pero a falta de ellos, estuvieron los ojos de Chicho y de Alfredo, con todas seguridad). Recuerdo que dudé un instante antes de empezar cabalmente mi número: ni siquiera para tocar el acordeón antes había estado solo en una actuación delante de tanta gente. Aspiré hondo.
El cocinero empieza a hacer elocuentes muecas de preocupación cuando de pronto se da cuenta de que el el fondo de su cocina pasa rápidamente un ratón. Al no poder atraparlo con las manos, toma uno de sus cuchillos, lo cual le da la fugaz idea de que la musaraña bien puede meterse dentro de la olla. De pronto, observa con más atención su cocina y divisa un insecto rastrero, varios otros voladores y tiene la más grande inspiración. Un brillo en sus ojos y un silencioso voilà! se dibuja en sus labios y pone agua en una cacerola que evidencia ser enorme y pareciera querer llenarse nunca pues desde el imaginario cañito sale apenas un hilo de agua. Comienza luego a perseguir atropellada y cómicamente a todos esos bichos mientars resbala, cae y tropieza en las formas más equívocas posibles. Las carcajadas del público entusiasman al cocinero, que va en procura de más y más bichos, aún rebuscando bajo las patas de las sillas de los presentes y ¡horror!, bajo las minifalderas rodillas de una de las monjas. El cocinero siente el fervor y un brillo mágico brota de sus ojos. Sin embargo, han pasado algunos minutos y el repertorio de muecas y persecuciones ensayados se está acabando. Es entonces que decide improvisar: hace el ademán de sacarse los zapatos y, para hilaridad general, pretende añadir a la sopa también de sus medias. Bajo la costra blanca que el sudor forma sobre la cara del cocinero, el cocinero sonríe: quiere ver la cara que pondrá esa chiquita de ojazos verdes y que estudia en su clase, cuando corra hacia ella haciendo la mímica de que lleva un cucharón con parte del repugnante caldo directamente hacia su boca. El público (su público), se entrega sonriente y comienza a delirar, comienza a delirar, comienza a delirar...
Esa tarde, durante la clase de acordeón que Chicho y yo cursábamos en casa con Pedro (Pierre) Giurfa -un muchacho universitario que en esos años se recurseaba dictando clases de música y de francés- le conté más o menos cuál había sido el argumento en el que se basó mi actuación y la enormidad de aplausos que recibí por ella. Recuerdo que no vi ninguna emoción en él y las palabras que me dijo tras contarle aquello se cuentan entre las primeras desilusiones que tuve en la vida: '¡Ah!' -dijo Pierre- 'Yo he visto antes eso. En la universidad lo hemos presentado como 'La Sopita De Los Pobres' y no con el nombre de 'El Cocinero', como tú le dices. ¡Es un acto que repiten siempre, en todos lados!'. Eso me desarmó por completo. Como casi todo lo que aprendí de acordeón con Giurfa, lo de esa tarde lo tengo relegado al más impío olvido. Por la noche, no obstante, a la hora de comer en la mesa mis hermanos y yo le contamos a mi papá todo lo que había pasado: no recuerdo ni sus gestos ni lo que dijo, pero supongo -a la luz de los años que te hacen vivir circunstancias similares- debe haberse sentido como el padre más orgulloso. Como hasta el día de hoy, ya desde entonces mi padre parecía saberlo todo, por ello esa noche -entre los elogios a Keaton y otros genios de la comedia muda- estoy seguro que también se habló de Marceau.
A decir verdad, ello hizo que amaneciera de mucho mejor ánimo a la mañana siguiente. Al ir caminando la última cuadra hacia el colegio, las miradas de todos, desde los más chicos hasta los más grandes me buscaban y se esforzaban en sonreírme. '¡Buena, Cocinero!, ¡buena Cocinero!', gritaban todos, palmeándome las espaldas a medida que avanzaba. '¡Eres mejor que Chaplín, mucho mejor!' me gritaban los de mi año. '¡Qué risa todo eso que querías que me comiera!' me dijo entonces la chiquita a quien llevé un imaginario cucharón lleno de sopa hecha con inmundicias a la boca. '¡Me gustó mucho!. De verdad, me gustó mucho' fue todo lo que me dijo, dejándome con la sonrisa en los labios y con la certeza de que marcaría el cuadradito del sí cuando le mandara (si hubiera sido posible, esa misma tarde, después de almuerzo) el consabido papelito que garrapatearía con eso de '¿Quieres ser mi enamorada?. Marca en uno de estos dos cuadraditos.' [Y yo a estas alturas aún no sé si lo mejor de todo fueron esos efímeros quince minutos de fama (que a lo mejor fueron las dos o tres semanas en las que medio colegio me llamó Chaplín) o el '¡Ya pues!, acepto' que me regaló la chiquita de ojos verdes y medias siempre caídas que estudiaba en mi clase la tarde en que le hice llegar mi esperanzado papelito].
Y sí, según parece constarle a muchos después de tan el aventurado juicio de mi padre tras esa presentación del mimo en Lima acaso haya sido, alguna vez, mejor que el propio Marcel Marceau.
29 agosto, 2007
Dub, Overdub (Or Whatever)
A fuerza de dub (o de overdub, or whatever) y del mismo modo en que, por ejemplo, Simply Red hizo de 'Sunrise' un feliz cover de 'I Can't Go For That' de Daryl Hall & John Oates, Mutya Buena logra un buenísimo 'Real Girl', subiéndose al coche de 'It Ain't Over...'.
Suena bien, tiene excelente fotografía, me gusta y por eso lo pongo. No en vano tiene más de 1.3 millones de vistas en YouTube. Y Mutya no lo hace nada mal, pese al diente de metal, la verdad... Soda Stereo En Lima
28 agosto, 2007
Lo Que Nunca Hay Que Perder
Tras el terremoto de México en 1985, visité el Distrito Federal de paso a Guadalajara, para ver a Chirrín. Unos amigos cariñosos y entrañables, los Hernández (tropa de seis hermanos, todos chilangos y aficionados al futból, como evidencian ciertos testimonios gráficos ya gastados por el tiempo y el olvido), me contaron lo siguiente: "¿Tú sabes por qué los chistes sobre el terremoto salieron recién cinco días después de que eso pasara?... Fácil: ¡es que estaban desenterrando al que hace los chistes!..." Buen ejemplo. Pese a la catastrófica proporción de ese sismo, los defeños no perdieron nunca el sentido del humor.21 agosto, 2007
Back In Business
Su friendly neighbour, el Baliente Metrónomo, insta a los buenos amigos que siguen estas líneas a emular al niño chinchano (o pisqueño) de la foto (cortesía austinia, Flicker) y ponerse en acción a fin de colaborar con los movimientos de ayuda destinada al Sur Chico. Toda ayuda es útil en estas circunstancias tan difíciles.No obstante el difícil trance que la provincia está padeciendo, estoy convencido de que vamos a saber reponernos, y que el país podrá ver cómo nos levantaremos, con debida garra y muy sentido pundonor.
¡Vamo' Chincha! ¡Fuerza ahí!
15 agosto, 2007
Mis Cinco: Las Favoritas
Se na bagunça do teu coração / Meu sangue errou de veia e se perdeu
"Eu Te Amo" - Chico Buarque: canción dulce que habla de un amor carnal y revelador, de camisas sobre blusas y bagunças, de sangres erradas que se pierden en otras venas... Tributo al tiempo en que redescubrí la música a través de Brasil, al tiempo de los mejores amores y excelente compendio de lo que profeso por todos los ritmos de esta cálida parte del mundo.
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14 agosto, 2007
Peruano Como El Cebiche
Del especial de CNN entresaco alguna de sus frases:
[Hablando desde una suite del Hotel Park Plaza, disfrutando de la silueta de Miraflores] "Mi padre era italiano, mi madre de ascendencia española e irlandesa... Venir al Perú es reconfortante. Adoro la calidez de la gente. La gente es muy cálida. Y cada vez que estando lejos leo o veo algo relacionado con mi país, realmente me emociono."
[Acerca de sus fotografías] "Quisiera creer que con ellas hago la diferencia."
[En su estudio, en un descanso, tras fotografiar a Kate Moss] "Ahora sí puedes tener un close up de mi cara..."
[En su estudio, durante la misma sesión, acerca de las personas que posan para él] "No son mis fotografías, son sus fotografías."
También por Testino, ¡viva el Perú!.
Madonna

Elizabeth Hurley 
12 agosto, 2007
¿Nueva Leyenda Urbana?: El Cromosoma "Y" Supernumerario
A propósito de tan extraordinario logro de la medicina contemporánea, nuestro habitual colaborador, el Lic. Manolo García del Instituto de Investigación Psicológica de A Coruña. Galicia, nos ha remitido documentación gráfica confiable relativa a un caso verificado años atrás, el que se mantuvo en estricto secreto y en virtud de la cual se soslayaría que dicho desorden no sería atribuible a causas puramente mecánicas, sino que evidenciaría un especial caso de distorsión genética achacable al aporte paterno de un cromosoma adicional (Y), que configuraría el Síndrome “S”.
El Lic. García ha adjuntado copia facsimilar de la radiografía practicada hace unos años a un individuo norteamericano de iniciales H.S., el cual, presuntamente, pertenecería al mismo origen familiar de la citada Sra. Feller.

Entendiblemente, tan polémica revelación causará revuelo en los círculos médicos más competentes de ambos lados del Atlántico.
08 agosto, 2007
¡Baterías Atómicas A Potencia! ¡Turbinas A Velocidad!
Entonces aparecía el logo: Batman. In Color.
Durante media hora, cada tarde, de lunes a viernes, mis hermanos y yo disfrutábamos de cada uno de los 'emisorios' (así los llamaba Chicho) en los que Batman y Robin se enfrentaban a archicriminales de todo tipo, matizando tan justiciera lucha con el humor de modositas correrías en sus respectivas identidades del millonario Bruno Díaz y su joven entenado, Ricardo Tapia, en los quietos pagos de la Mansión Díaz, residencia que -huelga abundar- estaba al pío y diligente cuidado de La Tía Harriet y de Alfred, el mayordomo. Era especialmente grato apreciar la inocua maldad de los villanos (El Guasón, El Acertijo, El Pingüino y la sugerentísima Gatúbela) quienes, embutidos en vistosos disfraces, planeaban los más descabellados intentos para dominar Ciudad Gótica. La Policía estaba siempre a la zaga: el Comisionado Fierro y el Jefe O'Hara, las más de las veces se veían abrumados por las amenazas que los rufianes concebían para cumplir tan despiadados propósitos. Ello siempre ocurría en el primer segmento de las dos medias horas que componían cada capítulo, de modo que al cabo del mismo, el Dúo Dinámico se encontraba -por regla general- en trance de padecer una muerte horrorosa. Gracias a la proverbial inteligencia de Batman y a los singulares adminículos que llevaba consigo en el Baticinturón, el par salía siempre bien librado, venciendo no sólo el mortal apuro, sino también a la incontrastable voz que en off inquiría dramáticamente si aquél sería el fin de nuestros héroes encapuchados (sospecho que en parte la audiencia contribuía para que ello jamás ocurriera: siempre estaba, fiel y consistente, al día siguiente, a la misma batihora y por el mismo baticanal). ¡Oh tempora!, ¡oh, mores!... Tiempos inocentes y de real disfrute que se acrecentaron algún tiempo después con el adicional e inigualado placer de ver a nuestros héroes en la pantalla grande, luchando por salvar el mundo completo con uniforme gris, capa azul, bikini rojo y botines verdes (recuerdo que llegué a pensar, y acaso el tiempo tampoco me desmienta, que aquella fue la mejor película que había visto hasta entonces, comentario que Santiago ha reeditado recientemente, tras salir conmigo del estreno de "Los Simpson").
En honor a mi programa favorito, esta tarde se me ha antojado preguntar, así como quien no quiere la cosa, acerca de algunas dudas que me siguen inquietando hasta hoy. Ahí van: ¿llegó Batman alguna vez a aplicarle a Gatúbela?, ¿qué fue de la vida de El Guasón, El Pingüino & El Acertijo después de que Batman los atrapó, finalmente? (¿envejecieron en la cárcel?, ¿escaparon a Brasil?), ¿qué fue de El Rey Tut ("¡Leche agria... fuchi!"), de El Bibliófilo, de El Capitán Frío, de El Arquero, El Cascarón, de El Relojero? ¿Robin y Batichica tuvieron alguna vez un choque y fuga? ¿o Alfred con la Tía Harriet?, ¿por qué cada vez que escalaban un edificio alguien les abría las ventanas?, ¿quién construyó el Baticóptero, el Batibote, la Batimoto?, ¿qué se hicieron los secuaces de todos los archienemigos? ¿se jubilaron? ¿armaron un sindicato?, ¿el Batimóvil tiene SOAT?, ¿quién pega, Batman o El Avispón Verde? ¿Kato o Robin?, ¿dónde se ha metido el brillo de los ojos de Julie Newmar?... Pero sobre todo ¿adónde han ido las capas plásticas y las máscaras de Batman que mi abuela Ana nos canjeó una vez y que nos entregó una noche de domingo, ya pa' regresarnos a Chincha y que capturaron tanto nuestra ilusión en tantas y tantas tardes pegados al televisor...? (un poco como decía Juan Gonzalo, "Roto ha de estar, supongo, / el vaso cojo de mi antigua casa. / ¡Cómo ha podido contener, él solo, / el agua toda que bebí en mi infancia!"). Ésas, sí señor, fueron verdaderas tardes: verdaderas tardes.
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06 agosto, 2007
De Todo Lo Que Supe Ser Mientras No Me Enteré -En Google- Que Era Alguno De Mis Otros Yo
2. Peruano, Victoriano, Migrante e Hincha del Boys: Carlos Barrientos. Actual Residencia: Paterson, New Jersey, U.S.A. Anterior Residencia: La Victoria (Francisco Rivas esq. Huamanga, Lima). E-mail: somosboys#hotmail.com (N. de R.: ¡Aguanta, compadre! Hasta del Muni, atraco...)
3. Desaparecido Peruano En Acción De Las Fuerzas Del Orden: (De un informe CVR) Aquella madrugada un grupo de encapuchados que han sido identificados por los testigos como miembros del grupo Colina, irrumpieron en varias viviendas de los Asentamientos Humanos La Huaca, San Carlos y Javier Heraud de la provincia del Santa y se llevaron a Federico Coquis Vásquez, Dennis Castillo Chávez, Pedro López Gonzáles, Gilmar León Velásquez, Roberto Barrientos, Carlos Barrientos, Carlos Tarazona More, Jorge Tarazona More y Jesús Noriega Ríos. Hasta hoy sus familiares no han vuelto a saber de ellos (N. de R.: ¿Será por eso que a veces no me hallo?)
4. Desaparecido Durante Última Dictadura Argentina Merecedor A Monumento: El Concejo Deliberante De La Ciudad de Río Grande, Provincia de Tierra Del Fuego, Sanciona La Siguiente Ordenanza: Art. 1º) Aféctase el 50% del Macizo que se encuentra delimitado por las Av. Gral. Manuel Belgrano al S.E., calle Rafael Obligado al S.O., calle Comandante Luis Piedrabuena al N.O. y calle Juan B. Alberdi al N.E. a una Plaza que incluirá un monumento alusivo a la memoria de Silvia González, Juan Carlos Mora y Carlos Barrientos, detenidos desaparecidos en la última dictadura (N. de R.: ¿Y? Como ser... ¡yo sabía que algún día me harían un monumento en la segunda patria...!)
5. Ganador de Bono Electrónico en Chile: Ganadores de Bono FONASA, Carlos Barrientos, Tobalaba Nº 155, Ofc. 1004, Providencia (N. de R.: Me avisan nomás, cómo es para recoger el premio)
6. Litigante En Costa Rica: Que en el Juzgado Civil de Pococí y Guácimo, bajo el expediente número cuatrocientos cincuenta y siete - noventa y seis, se tramitó el Ejecutivo Hipotecario de Carlos Barrientos contra Luis A. Segura. El fundamento de este proceso fue la hipoteca que pesaba sobre el inmueble del Partido de Limón, matrícula de Folio Real número treinta y ocho mil setecientos diecisiete - cero cero cero, y que había adquirido el señor Oscar Rodríguez. (N. de R.: ¿Es esto lo que se llama el largo brazo de la justicia?...)
7. Fotógrafo En El Salvador: El Diario de Hoy. El jardín de sus sueños (Karina García): Cree usted mismo el jardín con el que tanto ha soñado. No se quede con las ganas. ¡atrévase! E-mail: estilosdevida#elsalvador.com. Fotografía de un jardín: Si este ha sido su sueño desde que compró su casa, ¿por qué no hacerlo realidad? Las aves cantan. La suave brisa le acaricia el rostro, mientras usted disfruta de la compañía de sus hijos, quienes juegan entre mariposas y flores... (Foto Carlos Barrientos) (N. de R.: Se ve que he sabido sacar provecho a uno de mis hobbies menores...)
9. Libidinoso Sacerdote Chiclayano: Cuatro sacerdotes “casados” que siguen ejerciendo el sacerdocio pese a estar excomulgados son procesados por los delitos contra la paz y tranquilidad pública en agravio del Estado y la Iglesia Católica. El Obispado de Chiclayo los acusa de cometer esos delitos en la modalidad de falsedad genérica, pues celebran los sacramentos en pueblos de esta provincia pese a que hace un año, explican, fueron expulsados de la Iglesia Católica. Los cuatro sacerdotes rindieron su instructiva ante la titular del segundo juzgado especializado en lo penal, Irma Rojas. Ellos son Roberto Villanueva Rodríguez, Jorge Arbañil Rico, Carlos Barrientos y Andrés Talledo Fiestas, quienes crearon la asociación “Renacimiento Firme y Feliz en Jesucristo” (N. de R.: ¡Templanza, compañeros! Por cierto, espero que aquello de 'Firme' en el nombre de la asociación no insinúe un inicio de priapismo)










